FLORES A DESTIEMPO Autor: Elder Exvedi Morales Mérida. 10 de mayo de 1993.
Hoy fui al cementerio, madre santa,
a ofrendarte un aromático ramo de rosas; y no te miento, elegí las más preciosas,
y mi gratitud que hoy te canta.
De hinojos, ante tu panteón, oré a Dios y me deshice en llanto,
y recordé con más intensidad tu cariño santo
y se me hizo más trizas el corazón.
Mi conciencia, entonces, madre mía,
me cuestionó amargamente, porque ahora que estás ausente
aflora mi negra hipocresía.
En vida, jamás dije amarte, mucho menos agradecí tu amor,
y tampoco una expresiva flor te ofrecí, cual dulce estandarte.
Hoy fui al cementerio, madre enternecedora,
a ofrendarte un aromático ramo de rosas;
y no te miento, elegí las más preciosas, pero ya era demasiado tarde, ya no era hora.
Tags: poesía Por Exvedi