LOOR A LOS INSIGNES
Por Elder Exvedi Morales Mérida
Guatemala, noviembre de 1993
AQUÍ, EN ESTE PUEBLO
A Félix Calderón Ávila
Malacatancito, Huehuetenango 20/11/1887
California, Estados Unidos 08/09/1924
I
Aquí, en este pueblo, de mil caminos,
nació el poeta de los modales finos.
Noble, sensible y bondadoso
permanece en la memoria el bardo esplendoroso.
II
Llegó al mundo con su hermosa proclama,
Félix Calderón, dulce y verde pentagrama,
y yo lo exalto desde Santa Ana,
sagrada mazorca americana.
III
Llegó con su música de sones,
con sus saetas y hermosas canciones,
en Malacatancito, jirón guatemalteco,
nació Félix, excelso huehueteco.
IV
Supo hablar de la fragancia de las rosas
y describir las noches dolorosas,
porque en su corazón germinaba,
lo que tanto Cristo amaba…
V
El bardo Félix Calderón,
es un palpitante corazón,
vive eternamente
en la memoria de la amorosa gente.
ESTE BARDO DE CORAZON VEGETAL
A Félix Calderón Ávila
I
Este bardo de corazón vegetal,
te canta su canto triunfal,
Félix Calderón, insigne huehueteco,
numen, egregio guatemalteco.
II
Tus versos, poeta de insólito sino,
son faros que iluminan el camino,
de este pueblo que dejaste un día
para encaminar tus pasos a la lejanía…
III
Y aún distante lo supiste amar
y luchaste por tus sueños sin jamás claudicar,
y trascendiste fronteras
y desmoronaste adversidades y barreras.
IV
Este pueblo de noble corazón
exalta a Félix Calderón,
poeta que gloriosamente brilla
y que jamás el nombre de mi patria macilla.
V
Gloria a tu nombre soberano
Félix Calderón, numen americano,
porque ofrendaste inmensa alegría
a mi dulceamarga patria, de gran valía.
EN EL FONDO DE MI ALMA
A Félix Calderón Ávila
I
En el fondo de mi alma
deposité tus versos de calma,
Félix Calderón, sublime,
amante del arte que redime…
II
Tu inspiración desperdigada,
en esta tierra perfumada,
es un lauro de victoria
y una esplendente historia…
III
Este poeta libertario
hizo del arte su santuario,
y de tu Guatemala amada
una lumbrera eternizada.
IV
Tu numen es un aroma embriagador,
es un mesías redentor,
ilustre poeta guatemalteco,
sempiterno y apacible eco.
V
Félix Calderón, la milpa de tu canto,
es, definitivamente, un numen santo,
por eso te ensalzo en mi humilde arte
y ten certeza de que esta patria, siempre a de amarte.
SIENTO EN MI PECHO ARDER
A Félix Calderón Ávila
I
Siento en mi pecho arder,
el amor de este sensible ser,
porque sus versos dedicó con asombro
y sus penas llevó en el hombro.
II
Hincado en el surco humedecido
pidió por ti, pues, por muchos envilecido…
y lleno de amor profundo,
se fue a recorrer el mundo.
III
Y cosechó frutos lozanos
y bendijo a este país y a sus hermanos,
pues con su arte victorioso
se convirtió en un guatemalteco glorioso.
IV
Ascendió pues a las cumbres
con sus eternales lumbres,
dándole a Guatemala un lugar especial,
un verde y honroso sitial.
V
Las hazañas de Félix Calderón,
llenaron de júbilo a esta nación;
gracias a su arte no ha muerto,
pues fue a sembrar primaveras a un lar incierto.
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