sábado, 17 de abril de 2010

LA MADRE HUISTECA

 

La madre huisteca, aparte de dar vida,

 es una eterna antorcha encendida,

porque vive por los suyos,

por sus sagrados capullos…

 

La madre huisteca es sagrada

porque su ternura ves derramada,

durante toda tu vida,

porque es una perenne antorcha encendida.

 

La madre huisteca es amor desbordado,

es dulzura, es sendero por Dios amado;

es bálsamo sacrosanto en la herida,

porque es una eternal antorcha encendida.

 

 

 

LOOR A HUISTA

 

En sus sublimes vergeles

las avecillas con sus dulces gorjeos,

glorifican a Dios

y el campesino

en sus largas jornadas

hace patria, inaugura amaneceres.

 

No en vano yo,

el más humilde bardo,

 digo siempre afanoso

que es el poema celestial

donde palpita el amor genuino.

 

Su cristalino cielo,

sus límpidos ríos y arroyuelos

y sus azules horizontes

son númenes sagrados

que conmueven el alma

de este bardo melificado.

 

En sus fértiles praderas,

en sus benditos suelos

las flores de júbilo y encanto

alzan su canto al cielo

y glorifican al Creador.

 

El eco que repiten las montañas

y que por todo el horizonte  se dispersa

es la esencia de la inspiración

del poeta de esta tierra.

 

Gloria a Jehová que nos dio a Huista

con un alma de aurora risueña

y con su música olorosa a poesía.

 

 

 

LA ISHTIA DE MI ALDEA

 

Esa ishtía de mi aldea

como el son zapatea

en la fiesta patronal

con su dueño, un fulano de tal.

 

Y me regusta que así sea

para que el extranjero vea

que no todo es melancolía

en mi terruño de gran valía.

 

 

 

COMO CHUCHO SIN DUEÑO

 

La guitarra está triste,

la marimba melancólica,

la chirimía angustiada

y mi alma moribunda. 

 

Ella se largó

 con su manojo de claveles

y solo me quedé

como chucho sin dueño.

 

 

DESDE LAS VENTANAS DE ALBURA

 

Desde las ventanas de albura

me embriago en su natura,

musa egregia del poeta

y sendero del  humilde profeta.

 

Desde su alma sensible

brota a raudales el canto más apacible,

numen del bardo más amoroso

y pentagrama de Cristo, el glorioso.

 

 

Mi alma me lo ha dicho, y es cierto,

que Huista es un libro abierto;

manantial donde nos nutrimos los soñadores

de los más sublimes y eternos amores. 

 

 

 

Y es que Huista es un hontanar

donde el espíritu siempre se ha de deleitar,

porque su belleza extraordinaria

es el alma de la marimba milenaria.

 

De verde está vestida Huista

por eso su celestial alma de amatista

pregona a los cuatro puntos cardinales

sus númenes y anhelos triunfales.

 

ELLA

 

Ella,

la del semblante embebido

en los recuerdos

que le traen serenidad,

me dio a manos llenas

 los versos de sus sonrisas.

 

Ella,

la dulce jacalteca,

con su alma de marimba celestial,

derramó en mi espíritu de chirimía

su voz de tun enamorado

y su ternura milenaria.

 

 

 

EN SAN JOSE EL TABLON (San Antonio Huista)

 

En San José El Tablón

yo degusté el guaro clandestino

porque allá me llevó el Destino…

desde chiquillo, y con razón,

me dicen las lenguas chismosas

que soy esclavo del arte

y ferviente amante de las mujeres garbosas.

 

 

Y tienen razón en parte

porque soy “medio” poeta

y en tierras lejanas una especie de profeta…

porque canto bellezas en mi arte.

 

 

 

 

En El Tablón di mi primer sorbo de cusha, no miento,

porque quizá allá me llevó el Destino

y ahora que camino este camino,

esa aldea renace en mi pensamiento.

Que viva la cusha, pero siempre con medida,

porque de lo contrario, un fardo de lodo sería la vida.

 

 

EL GUARO

 

“Exvedi, tus sencillos versos

son pétalos delicados y tersos”,

me dijo el dueño de la cantina

mientras yo sorbía un trago de cusha clandestina.

 

“Para mí-le respondí-, las rimas más hermosas,

son las manos laboriosas

de mi hermano campesino,

y el guaro, más exquisito que cualquier vino” 

 

 

SIN TI

 

Sin ti, huisteca idolatrada,

la existencia no valdría nada…

mi vida sería un frío invierno

¡Un terrible infierno!

 

Nadie me daría tu ternura

ni tu alfabeto de dulzura,

porque eres un manantial

 y un oasis eternal.

 

Sin ti huisteca venerada

me inspiración estaría sepultada

en el atroz olvido

y nada tendría sentido.

 

Es que con tu amor, huisteca mía,

mi numen es de gran valía;

porque mi corazón es de marimba vegetal

de esta Guatemala inmortal.

 

 

 

 

 

LLEGO CON LA ALBORADA

 

Llegó con la alborada

el día menos esperado

 la huisteca anhelada

a mi sendero enamorado.

 

Y en la aldea de mi corazón

una guitarra conmovida

derramó la más dulce canción

 y de júbilo se llenó la vida. 

 

CON LA CRUZ DEL RECUERDO

 

Con la cruz del recuerdo se quedó,

el día que ella se marchó

y en sus ojos llenos de luz

 se posó para siempre la negra cruz.

 

Ya no volvió jamás

y entonces, solo entonces la paz,

salió huyendo como chucho solitario

y se desgranó su vida cual rosario…

 

DESTILA ROCIO

 

La huisteca destila rocío.

Así lo canta el poeta,

así lo murmura el río,

 así lo atestigua el profeta.

 

Fragancia de nardos son sus ternuras, 

así lo pregona la chirimía,

así lo ensalzan las alburas,

 así lo confirma mi alegría.

 

LA MELANCOLIA

 

La melancolía hijo:

-mi abuelo Juan me dijo-  

es como un son de marimba sencilla:

nunca se larga porque deja su semilla.

 

Y fructifica y te deja jodido

 y no es porque lo haya vivido,

pero lo he visto en los huistecos

cuando se quedan con sus amargos ecos.

 

Cuando alguien se queda solo

 la melancolía del lodo…

se levanta y te muerde el alma

y perdés tu valiosa calma.

 

La melancolía hijo:

-mi abuelo Juan me dijo-

es algo muy terrible,

es un dolor indescriptible.

 

QUE LA GENTE DE HUISTA

 

Que la gente de Huista

es profundamente altruista,

dicen en todos los rincones

de las innumerables naciones.

 

Unos con las marimbas tienen amoríos;

otros con las chirimías, voces de ríos;

y otros con los tambores,

cultivan extraños amores. 

 

 

VAGUE MUCHO POR EL MUNDO

 

Vagué mucho por el mundo,

 antes de venir a este pueblo, campo fecundo;

en cuyos surcos brotan a borbotones,

magnas inspiraciones.

 

 

Se llama Huista este pueblo, campo esplendente,

donde nace la aurora y la gente

con alma de marimba vegetal

y garganta sagrada de turpial.

 

 

Huista es un manojo de flores,

 un pentagrama de dulces amores,

un abecedario de albura sagrada,

y una musa por todos anhelada.

 

 

 

 

 

SUS SONRISAS

 

Sus sonrisas eran

ramos de floraciones,

no en vano cancines

en su alma renacían

y por eso mis pasos la esperan

y de la pluma del poeta glorioso

a borbotones nacían

los más dulces versos

y los más sensibles cantos tersos.

 

 

LA HUISTECA

 

El bardo, amante de Guatemala,

de la huisteca se enamoró un día,

cuando la vio por primera vez en la antesala

del cielo, en los Cuchumatanes;

y desde entonces el poeta porfía

que en la dulce Guatemala

ella es el más excelso de los afanes…

 

Dice que es un dulce tormento

mientras renace en su pensamiento

sus más sensibles caricias

y sus más exquisitas delicias.

 

Es apacible la huisteca

en esta floresta guatemalteca

y porque amor liba de las flores

 está matizada de mil colores.

 

Y el humilde poeta,

cuando le pregunto por ella, se inquieta,

como si fuera un inocente niño

con el dulce entusiasmo del cariño. 

 

Ella nació allá en Huista

donde gloria a Dios da la amatista, 

allá donde deleitan las praderas

y reverdecen las primaveras.

 

Y al silencio se sujeta,

el enamorado poeta;

como si en la poética Huista

fuera el más supremo artista.

 

Ella ceñida de mirto y rosa,

cual inspiración primorosa,

escucha los versos melificados

y los númenes más sagrados.

 

“Son la ofrenda del poeta”,

responde la hermosísima esteta, 

cuando del silencio se sujeta,

el joven con visos de profeta.

 

Y en sus labios una sonrisa tímida expresa,

cuando amorosamente besa,

los versos que su bardo enamorado,

con profundo cariño le ha ofrendado.

 

 

 

CONOCER ESTOS LUGARES

 

Conocer estos lugares

es volver a los lares

donde Cristo dejó sus huellas

que fulguran cual estrellas.

 

Y como una frágil rosa

mi alma gloriosa reposa

en este espacioso jardín

donde encontré la paz al fin.

 

 

 

TE QUEDASTE ENREDADA

 

La senda recorrida

se quedó enredada en mis manos,

 y lo digo

no porque sea

privilegiado de las musas

sino porque soy

un eterno enamorado,

y es que mi corazón se embarga

y la melancolía de tu marimba exalto

amada Huista

y mi alma te bendice.

 

 

 

VESTIDA DE VERDE

 

Vestida de verde

con su sonrisa tierna

y sus miradas limpias

está esta tierra que tanto amo,

que tanto ansío,

que tanto bendigo.

 

 

 

 

ELLA ME DEVORA

 

Ella me devora   

a toda hora

con su ternura

y con su inmensa dulzura.

 

Me contagia de amor

con su alegría en flor

y sus sonrisa

cual la más suave brisa

siembra en mi corazón

la más gloriosa canción.

 

Ella,

es mi fulgurante estrella. 

 

 

 

 

HUISTA ES

 

Huista es

un pueblo de pájaros celestiales,

una nostalgia bajo la lluvia,

aroma de poesía,

suspiro de música,

laúd embriagado de amor

y numen humilde.

 

 

 

 

 

SE ME ALEGRA EL CORAZON

 

Se me alegra el corazón,

 cuando bailo con vos el son;

mi ishtía bella,

mi rechula doncella.

 

La marimba da su alegría

 y tejemos nuestra fantasía.  

 

 

MI MUSICA

 

Mi música se derrama,

en tu alma de pentagrama;

mi hermosa Huista,

mi terruño altruista.

 

Y es que eres aurora boreal,

 en mi Guatemala inmortal;

Huista, mi música sagrada,

Huista, mi senda amada.

 

 

 

ELLA, MI NORTE

 

Ella, la de los ojos serenos

y de ternura llenos,

me cautivó;

y en mi alma sembró

esa semilla esplendorosa

que nos hace más deleitosa

la existencia en la tierra.

 

 

Ella, la primavera

es el norte de mi inspiración,

el numen de mi corazón.

 

 

 

 

 

 

 

 

EL CIELO

 

El cielo, con cariño baña

a la titánica montaña  

durante el invierno frío

en este pueblo mío.

 

El cielo, con ternura besa

a esta tierra-promesa

donde nacimos un día

con espléndida alegría.

 

 

EN HUISTA

 

En Huista,

donde los luceros del alba

cantan jubilosamente,

brota la milpa sagrada

en los benditos solares.

 

En Huista,

la lluvia es música,

porque Huista,

es nido de marimbas

y de númenes insignes.

 

 

ESTAS

 

Estás

en la madrugada de mi canto

con tu sonrisa inocente

niña mía.

Y por eso,

desandar caminos

 es sentirme de nuevo

 un árbol agobiado de pájaros libres.

 

 Huista,

niña inocente.  

 

 

Elder Exvedi Morales Mérida

Cel: 55 22 63 04

teatroexvedi7@hotmail.com

eldermorales7@hotmail.com


Tags: POESIA Por Exvedi

Publicado por Desconocido @ 18:58
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