martes, 24 de enero de 2012

3. I PARTE

 

3. 1 ANTECEDENTES HISTORICOS

Es escasa la información que se tiene sobre el período prehispánico de este municipio tan golpeado por propios y extraños...

 

Las pocas obras  que podemos consultar son las de los cronistas y religiosos fray Alonso Ponce, fray  Alonso de Remesal,  Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán, Pedro Cortés y Larraz y Joseph Domingo Hidalgo. Asimismo, los vestigios arqueológicos me han proporcionado valiosa información, así como también, los títulos de Santa Ana Huista, denominados “Agua Zarca” (1859); y “El Tabacal” (1874). Y otras fuentes de no menos valor.

 

Recorramos y escudriñemos pues, la historia de Santa Ana Huista.

 

 

3.1.1 Período Prehispánico (¿10000 a.C.?-1425 d.C.)

A) Esquema sinóptico del período Prehispánico

“Los pueblos que habitaron el territorio del actual departamento de Huehuetenango durante el  Período Prehispánico, formaron parte del conjunto de pueblos mesoamericanos y la historia de esta Área Cultural enmarca los acontecimientos del Valle Huehuetenango y los Montes Cuchumatanes”.

(Fuente: Historia social del norte de Huehuetenango. Mario Tejada Bouscayrol. Pág. 27)

 

 3.1.2 Período Paleoindio ¿10000 a 7000 a.C.

Mario Tejada Bouscayrol, continúa: “No están claras la oleadas migratorias que se produjeron durante  varios milenios en este largo período que corresponde a la Era Glacial del continente americano. Debido al hielo  de los glaciares, el nivel del mar era más bajo que el actual y existía un puente  de tierra que comunicaba Asia con América, por el Estrecho de Behring, por el que pasaron, en ambas direcciones, animales y seres humanos de Asia a América.  Las sociedades eran bastantes simples, formadas por pequeñas bandas de individuos, probablemente relacionados por lazos de parentesco.

Entre 10000 y 8000 a.C., las bandas de cazadores de bisontes y mamuts se extendieron  por todo el continente americano, hasta alcanzar Tierra de Fuego (al sur de la actual Argentina), que se caracterizaban por su industria de puntas de la tradición Clovis (10000-9000 a.C.), para la caza de mamuts, y Folson (9000-7000 a.C.), para la caza de bisontes”.

 

Sin embargo, -continúa  Mario Tejada Bouscayrol. Pág. 33-, en el Posclásico Tardío (1200 a 1525 d.C.) surgen cambios en los patrones de asentamiento debido a constantes guerras e invasiones; se realizan construcciones defensivas, pequeños centros en las cumbres de las montañas (como Mampil y Pueblo Viejo: Huitz-taj), con funciones rituales y militares que incluyen guarniciones y centinelas.

En la parte norte y occidental de Los Cuchumatanes los Señoríos de Santa Eulalia (q’anjob’al), Jacaltenango (popti&rsquoGuiño y San Mateo Ixtatán (chuj), que controlaban toda la región, hasta los llanos de Comitán (México), se mantuvieron independientes de los k’iches’.

 

 3.1.3 Los primeros pobladores del Continente Americano

 

“Mientras los glaciares mantuvieron cerrado  el paso del norte  los seres humanos no podían bajar más al Sur de Alaska, pero en el momento en que el  hielo fue cediendo, se abrió un corredor, y los animales comenzaron a transitar a través de Beringia, mientras los humanos provenientes de Asia los siguieron.

Siguiendo las migraciones de animales por el puente de tierra de Beringia, los primeros grupos de cazadores entraron a América. Las primeras bandas de cazadores nómadas que entraron al continente eran indiscutiblemente de la especie Homo sapiens que durante decenas de miles de años se habían expandido exitosamente por el mundo.

América se pobló con oleadas sucesivas de grupos humanos provenientes de Liberia.

Los humanos entraron en distintas oleadas compuestas de varios grupos, mayoritariamente mongoloides, que dieron origen a los pueblos amerindios, aunque también llegaron algunos pocos caucasoides.

 

La sociedad de estos primitivos pobladores del continente estaba organizada en bandas, compuestas básicamente  por grupos familiares de carácter igualitario con escasa especialización,  consistente en diferencia de las actividades propias de cada sexo, en la que los hombres (por lo general) cazaban, mientras las mujeres recolectaban  frutos silvestres, y se dedicaban a tareas artesanales. La autoridad se basaba en el prestigio que una mayor experiencia otorgaba a los mayores. Para su subsistencia dependían de lo que la naturaleza les ofrecía, por lo que la reciprocidad entre miembros de una banda era fundamental para asegurarse que todos tuvieran que comer.  

 

Pa (sic) 10000 a. C., estos grupos de cazadores nómadas se extendieron por todo el continente, aumentando su población gracias a la abundancia de caza que permitía alimentar grupos más numerosos. Algunos grupos migraron al sur, y eventualmente llegaron hasta la Tierra del Fuego, al extremo sur del continente.

El istmo centroamericano fue paso obligado de todas las migraciones hacia el sur.  En Chiapas y Guatemala se han encontrado varios restos de campamentos de cazadores, así como lugares de caza de  mamuts, mastodontes, y otras especies de mega-fauna, asociadas a puntas de proyectil.

(Fuente: Historia social del norte de Huehuetenango. Mario Tejada Bouscayrol. Páginas 34, 35 y 36)

 

  3.1.4 Las poblaciones tempranas de Huehuetenango

“En Huehuetenango, las poblaciones más antiguas que se conocen hasta el momento son del Período Preclásico Medio, alrededor de 600 o 500 a.C. y se encuentran al sur de los Montes Cuchumatanes, en el Valle de Huehuetenango, en el Cambote. Lo poco que se conoce de entonces son unos restos de cerámica, que indican que los habitantes de ese asentamiento mantenían algún contacto  con otros pueblos vecinos, al norte en las Tierras Bajas Mayas y la Costa del Pacífico. En los siglos siguientes el Cambote se transformó  en un centro cívico-ceremonial, que llegó a ser el centro  rector del Valle de Huehuetenango. El Cambote refleja en su cerámica una clara filiación con los pueblos mayas de la Rama Oriental, de donde se derivaron el mam y q’iché, siglos más tarde.

 

Durante los últimos siglos del Período Preclásico, el Cambote fue el centro rector regional en el Valle  de Huehuetenango, con arquitectura ceremonial y monumentos de piedra en forma  de estelas lisas.

 

Para el año  100 o 150 d.C. el Cambote se abandonó y surgieron en el Valle de Huehuetenango varios pequeños centros ceremoniales compuestos de uno o dos montículos y una pequeña plaza, rodeados de poblados agrícolas.

 

Alrededor del año 300 d.C. se funda Zaculeu, que vuelve a concentrar el poder en el Valle  de Huehuetenango y más allá.

 

El norte de Huehuetenango  se pobló a partir de grupos de las Tierras Bajas Mayas, de la Rama Occidental de donde descienden los pueblos q’anjob’alanos. 

(Fuente: Historia social del norte de Huehuetenango. Mario Tejada Bouscayrol. Página 41)

NOTA DEL AUTOR: El aporte en cursiva es mío.

 

3.1.6 De la época independiente a la actualidad

Durante toda la colonia, Huehuetenango formó parte de la Alcaldía Mayor junto a Totonicapán. Esta división administrativa continuó hasta luego de consumada la independencia. Sin embargo, a lo largo del siglo XIX, sucedieron cambios políticos administrativos, como el formar parte del proyecto del Estado de los Altos. Esto fue de 1838 a 1840. Hasta 1877 queda definido como departamento independiente.

En este mismo período se inicia una serie de cambios socioeconómicos, particularmente durante el gobierno de Justo Rufino Barrios, como la colonización del norte del departamento y la apertura de otras zonas para desarrollar cultivos comerciales como el café.

Durante la época de los presidentes de Guatemala, Manuel Estrada Cabrera y Jorge Ubico, se agilizó la construcción de vías de comunicación interna a través del trabajo forzado. Esta red carretera ha servido de base para las actuales arterias de intercomunicación departamental y algunos tramos, como el camino de Aguacatán, que se mantiene con sus puentes de piedra original.

Actualmente es evidente el crecimiento demográfico y económico del departamento, en el que han participado los pueblos indígenas. En este crecimiento ha contribuido la agricultura comercial, así como la población que migra permanente o temporalmente por razones de trabajo, fuera del país y que permiten capitalizarse y establecer comercios o pequeñas empresas.
Estos procesos de desarrollo económico han permitido a los huehuetecos mantener mayor contacto con el resto del país y el exterior”.

 

3.1.7  Según algunos libros sagrados

 

             3.1.7.1 Según  la sagrada Biblia

“Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. Por eso se la llamó Babel, porque allí confundió Jehová el lenguaje de toda la tierra, y desde allí los esparció sobre la faz de toda la tierra”. (Génesis 11: 8-9).

 

           3.1.7.2  Según el libro de Mormón

Es de gran importancia citar el libro de MORMON, cuya introducción reproduzco a continuación: “El Libro de Mormón es un volumen de escritura  sagrada semejante a la Biblia. Es una historia de la comunicación de Dios con los antiguos habitantes de las Américas y contiene la plenitud del evangelio eterno.   Escribieron el libro muchos antiguos profetas por el espíritu de profecía y revelación.  Sus palabras, escritas sobre planchas de oro, fueron citadas y compendiadas por un profeta e historiador llamado Mormón. El registro contiene un relato  de dos grandes civilizaciones. Una llegó procedente de Jerusalén en el año 600 a. de J.C., y tiempo después se dividió en dos naciones conocidas como los nefitas y los lamanitas.

La otra había llegado mucho antes, cuando el Señor confundió las lenguas en la Torre  de Babel. Este grupo se conoce con el nombre de jareditas.  Después de miles de años, todos fueron destruidos con excepción de los lamanitas, los cuales son los principales antecesores de los indios de las Américas”. 

 

***

“Dijo que se hallaba depositado un libro, escrito sobre planchas de oro, el cual daba una relación de los antiguos habitantes de este continente, así como del origen de su procedencia. También declaró que en él se encerraba la plenitud del evangelio eterno cual el Salvador lo había comunicado a los   antiguos habitantes”. (TESTIMONIO DEL PROFETA JOSE SMITH)

 

Al respecto, el poeta y escritor Juan de Dios Hidalgo, dice en su ensayo “De un mismo linaje”: “Si aseguramos que somos cristianos, es porque aceptamos lo que dicen las sagradas escrituras respecto al origen de la raza humana…”

 


Publicado por hameh0017 @ 19:34
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