Mi?rcoles, 09 de octubre de 2013

Viéndome al espejo

de mi triste realidad

veo que llueve

y que hace

pavoroso frío.

 

¡Qué espeluznante frío!

 

Sí,

amor mío,

en el arrabal de mi alma

llueve,

y un frío implacable

-¡El frío de tu desprecio!-

me hace sentir

el más miserable del mundo.

 

Porque,

¿Qué somos sin amor?

 

Nada,

absolutamente nada.

 

Elder Exvedi Morales Mérida. 1999


Publicado por hameh0017 @ 8:50
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