Lunes, 28 de diciembre de 2009

Imagino que el próximo 29 de diciembre, se celebrará con derroche un aniversario más de la firma “del Acuerdo de la Paz Firme y Duradera ”, pero en  Guatemala, el tema justicia sigue siendo una utopía por cumplir. ¡En Guatemala ser pobre es un anatema!

Las autoridades han creído que con pulcros discursos o levantando monumentos a los caídos  se van a cicatrizar las heridas. Pero no, porque el dolor que sufre un familiar y amigo no tiene límites.

Han transcurrido muchos años y el tiempo ha sido insuficiente para sanar las heridas que abrió la guerra. Quizá se logre cuando se haga justicia… Y lo digo yo, que tuve el infortunio de vivir la guerra interna, pues mi padre fue asesinado en su despacho el jueves 21 de mayo de 1981, cuando fungía como alcalde municipal; asimismo, los esposos de dos tías, hermanas de mi madre, quienes fueron torturados y eliminados físicamente. También otro tío, primo de mi madre. Y… ¡larga es la lista!

Los que salimos afectados durante la larga noche de la guerra no podemos quedarnos callados porque siguen las humillaciones, entre ellas, las que nos ha dado siempre la Comisión Nacional de Resarcimiento, pues nunca cumplen con sus promesas, y somos tan solo un botín para los politiqueros. ¡No somos objetos sino sujetos! Enriendándolo de una vez por todas.

Pero más terrible es para aquellos que aún no le han dado cristiana sepultura a sus seres queridos.                                                                                                                                                          Qué terrible es vivir con tantas interrogantes sin tener la certeza de que alguien nos dé las respuestas satisfactorias. ¿Dónde están? ¿Quién los mató y enterró sin decir dónde?

Los horrores de la guerra sucia no nos dejan vivir en paz. El más damnificado del conflicto armado, puesto que no fue el Ejército ni los diversos grupos insurgentes, sino el pueblo civil quien sufrió las crudas y catastróficas consecuencias de la guerra interna, exige justicia; que se le dé cristiana sepultura a los que aún no aparecen, que el resarcimiento se haga efectivo, que dejen de vernos como objetos.

¿Cuál es el camino para hacer justicia sobre los crímenes de lesa humanidad y genocidio cometidos durante el conflicto armado?

Los que siempre han creído que no vale la pena rascar las viejas cicatrices, ni quitar las costras porque entonces la herida que ya estaba seca, sangra de nuevo, y eso es lo que menos necesitamos, están equivocados porque no vivieron en carne propia tanta injusticia.


Muchos saben que el enfrentamiento armado causó muerte y destrucción, pero la gravedad de los reiterados atropellos que sufrió el pueblo todavía no ha sido asumida por la conciencia nacional. ¿Hasta cuándo?

No cabe duda de que, aunque doloroso, el narrar nuestra historia, es un paso indispensable para que esta sociedad inicie el largo proceso de sanar.

Aprovecho pues, este espacio para exigirle a voz en cuello al Estado para cumplir sus deberes de garantizar a los habitantes de la República la vida, la libertad, la justicia, la seguridad, la paz y el desarrollo integral de la persona.

Elder Exvedi Morales Mérida                                                                                                                   
M-13  5,173                                                                                                                               
  Santa Ana Huista, Huehuetenango, Guatemala.                                                     
  huistablogcindario.com

Tags: OPINION

Publicado por hameh0017 @ 11:02
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Era ya de noche y la lluvia no amainaba, y de un lado a otro, muy nervioso, la esperaba en la pequeña sala.

 

Estaba bañado en sudor.

 

Con un inenarrable pánico en el corazón vio cuando ella se internó en la oscuridad de los árboles y desapareció,   esa negra noche cuando descubrió la verdad.

 

Y afuera, la lluvia parecía mar embravecido, y visiones horrendas corrían una tras otra por su mente.

 ¿Y si no logra su objetivo? Se preguntó, mientras las lágrimas saltaban de sus ojos.

 

Llovía. El cielo lloraba. Se desangraba el cielo. El cielo…

 

Las dudas le descuartizaban el corazón.  Su corazón se puso a latir con más fuerza. Pobre su corazón…

 

Con voz temblorosa dijo que por su culpa, que por su maldita culpa, ahora todo era silencio, incertidumbre y llanto.

 

Se echó de nuevo a llorar, como chiquillo perdido en el laberinto de Jhon Willerm.

 

Y la lluvia no amainaba.

 

Extrañamente perdió el equilibrio y cayó de bruces, y gritó con todas sus fuerzas: ¡La pobreza es uno de los peores pecados, pero la traición es peor aún!   

 

A duras penas llegó a su cuartucho, se arrojó sobre el catre y rompió de nuevo en llanto,

 

Y afuera, la lluvia parecía mar embravecido.

 

Y se durmió.

 

La noche pasó, se esfumó.

 

 

Cantaban los gallos y había amanecido cuando recordó por  enésima vez que por su culpa ella se había marchado y que afuera, la lluvia parecía mar embravecido; pero en su interior, el invierno era más terrible.  


Tags: NARRATIVA

Publicado por hameh0017 @ 11:00
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Mi?rcoles, 16 de diciembre de 2009

 

El río Huista, uno de los tesoros naturales de Santa Ana Huista, Huehuetenango,  ya está muy contaminado,  y todos están apáticos e indiferentes. ¡Nadie hace ni dice nada!

 

Todos los desagües o aguas servidas que van a desembocar al río Huista lo están contaminando desde hace muchos años, y ahora que he grabado un documental en el citado río he descubierto que en los próximos días, el desagüe de la aldea Rancho Viejo, San Antonio Huista, se unirá a los demás para seguir convirtiendo a nuestro río en una inmundicia. Aún se puede hacer mucho. Pero, ¿Quién nos brindará su apoyo?

 

NADIE DICE NI HACE NADA. NI  LAS AUTORIDADES…

EL AMOR A LA NATURALEZA NO SE INCULCA, NI EN  IGLESIAS, NI EN  ESCUELAS, MUCHO MENOS EN LOS HOGARES.

 

Elder Exvedi Morales Mérida


Tags: NOTA

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Lunes, 14 de diciembre de 2009

El río Huista, uno de los tesoros de Santa Ana Huista, Huehuetenango ya está muy contaminado y todos están apáticos e indiferentes. ¡Nadie hace ni dice nada!

 

El Resumidero (Sumidero), el extraordinario Resumidero es una joya anónima y está siendo contaminada en gran manera y nadie dice ni hace nada.

 

El agua potable en este municipio es desperdiciada y nadie dice ni hace nada.

 

 

La tala inmoderada es casi parte de nuestra cultura; nadie dice ni hace nada, sobre todo las autoridades.

 

Todos los desagües o aguas servidas que van a desembocar al río Huista lo están contaminando desde hace muchos años, y ahora que he grabado un documental en el citado río he descubierto que en los próximos días, el desagüe de la aldea Rancho Viejo, San Antonio Huista, se unirá a los demás para seguir convirtiendo a nuestro río en una inmundicia. Aún se puede hacer mucho.

 

NADIE DICE NI HACE NADA.

 NI  LAS AUTORIDADES, NI LAS IGLESIAS, NI LAS ESCUELAS, NI LOS HOGARES. ¡NADIE!

 

Elder Exvedi Morales Mérida

M-13  5, 173

CEL 55 22 63 04

huistablogcindario.com

 


Tags: NOTA

Publicado por hameh0017 @ 11:44
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Jueves, 10 de diciembre de 2009

 

A ALFONSO BAUER PAIZ

Guatemala, Noviembre de 1994.

Elder Exvedi Morales Mérida

 

 

 

 

I

Con su bandera de patriotismo

y consecuente con sus ideales y consigo mismo

Alfonso Bauer Paiz constituye

un numen radiante que solo construye.

 

II

Lo vi llegar con su numen santo

y en 1954 con su terrible llanto,

pues llegó la maldita noche…

gracias a tanto traidor, a tanto fantoche.

 

III

Los diez años de primavera

fue nuestra más gloriosa era

y se desmoronó violentamente

gracias a la podredumbre de mucha gente.  

 

IV

Pero Poncho Bauer sigue soñando

y sabe que la patria irá superando  

 tantas humillaciones y dolores

de sus hijos cobardes y traidores.

 

V

Y está de pie,  cantando un himno en su santuario

anhelando la venida de Bolívar, el libertario;

y con certeza sabe que vendrá triunfante

a sacar del abismo a esta patria agonizante.

 

VI

Con su bandera de patriotismo espera

el retorno de la espléndida era

Alfonso Bauer Paiz, el gran patriota

que no se doblega ante ninguna derrota.

 

 

 

 

 

 

 

 

***

 

I

Cantaste por la herida

cuando tu patria fue envilecida

por los judas, asquerosas alimañas,

por los vendepatrias, de letales  cizañas.

 

II

Emergió de las sombras la maldición

 y se quedó sin paz aquella gran nación,

forjada por valientes y santas manos,

gracias a esos que sólo llamaré fulanos…

 

III

Juan José Arévalo Bermejo sintió

en el alma ese zarpazo del demonio que vomitó

su horripilante maldición

a su Guatemala, a su amada nación.

 

IV

El corazón del soldado del pueblo se desmoronó

y los diez años de primavera se esfumó

y Jacobo Árbenz Guzmán

nos recordó al valiente guerrero Tecún Umán.

 

V

La patria descalza y violada,

la patria desnuda e hipotecada

vaga desde esa época oscura

en las calles de la amargura.

 

VI

Y aunque aún cantas por la herida

porque la patria sigue escarnecida

Alfonso Bauer Paiz aún confías

que volverán aquellos gloriosos días.

 

 

***

 

 

 

I

Poncho siempre ardiendo en civismo

no guarda silencio ante el cinismo

de aquellos que creen que nuestra patria mancillada

es su finca, su ramera esclavizada.

 

II

El no se queda de brazos cruzados,

él trabaja, él lucha, por sus anhelos sublimados,

porque sabe con profunda certeza

que desaparecerá de nuestros suelos la pobreza.

 

III

Yo, que un día, con mi esperanza gangrenada,

 llegué a su senda sagrada

sé que él ve avecindarse

una nueva era para solazarse.

 

IV

Lo conocí con sus triunfales pendones

y con sus santas canciones

 consecuente con sus ideales,

con sus designios inmortales.

 

V

Adalides como él, necesita la nación:

un hombre sensible, de gran corazón, 

adalides que ardiendo en civismo

saquen a Guatemala de este pútrido abismo.

 

VI

Poncho siempre ardiendo en civismo

 no guarda silencio ante el cinismo,

de aquellos que siembran su negra semilla

en los surcos de esta Guatemala sencilla.

 

 

***

 

I

Con el alma mojada de paisajes

y el corazón nutrido de celajes

Jacobo Árbenz, al exilio se marchó

cuando la traición sus garras  nos hundió.

 

 

II

Pero también la más terrible amargura

arrastró por el resto de su vida dura

porque aquella dulce y gloriosa primavera

 fue descuartizada por la maldita fiera…

 

III

Jacobo Árbenz ya no fue el mismo

sino un grito de dolor en el abismo

porque su Guatemala adorada

no era más que una patria hipotecada.

 

IV

Alfonso Bauer Paiz es un fiel testigo

de todo lo que grito, de todo lo que digo;

porque él también forjó

aquella primavera que gloriosa floreció.

 

V

Cuando al soldado del pueblo recuerdo

siento que la conciencia me muerdo,

 y no entiendo porqué mi patria parió

a toda esa jauría que nos traicionó.

 

VI

Con el alma mojada de paisajes

y de dolores salvajes

Jacobo Árbenz al exilio se marchó

pero su legado glorioso nos legó.

 

 

***

 

I

Triunfará la libertad

con mil fulgores

porque amas la verdad

patriota, numen de los cantores.

 

II

Y quebraremos

el silencio de la noche monstruosa

y con nuestro faro alumbraremos

la senda de la patria majestuosa. 

 

III

El día supremo llegará

ha dicho Alfonso Bauer, el gran guatemalteco,

con su pluma que siempre florecerá 

y con su soberano eco.

 

IV

Florecerá la luz redentora

y despertarán ellos de su largo letargo…

y la patria que llora

se sacudirá de su destino amargo.

 

V

Y es que Alfonso Bauer Paiz  propagó

su incendio perfecto de libertad

en todos los rincones de la nación

por eso ya brilla la luz de la verdad  en cada corazón. 

 

 

***

 

I

Aquellas valientes manos

que tejieron nuestra primavera

son ecos soberanos

en ésta, y en la otra era…

 

II

Y aunque la sombra sepulcral

vino a sustituir a nuestra primavera

la bandera triunfal

no se doblega ante esa fiera…

 

III

Alfonso empuñó con arrojo la espada

 inspirado por Simón Bolívar, el libertador,

porque con certeza sabe que en su Guatemala amada

volverá a reinar  la justicia y el amor. 

 

IV

La gloriosa libertad sagrada

a su trono en Guatemala volverá

dice éste adalid de valentía comprobada

que como Árbenz y Arévalo, la honra siempre recibirá.

 

V

Aquellos que como Poncho fueron consecuentes

estarán siempre presentes

en las hojas gloriosas de la historia

y en la perenne memoria.

  

 

***

 

I

Poncho Bauer, el gran patriota guatemalteco

 no solamente es un eterno eco

sino un glorioso lema de libertad

porque ama la patria y la verdad.

 

II

Y a luchado por la igualdad

y su religión es la solidaridad

sacude eternamente las conciencias

 de aquellos títeres de insolencias…

 

III

Su senda de dolores

 no lo doblegan para que sus arduas labores

 le ofrende a nuestra Guatemala lastimada,

a nuestra patria por los judas vituperada.

 

IV

Cuando en su soledad desoladora

viene a su alma aquella primavera que tanto añora

se hunde en la más terrible amargura,

pero aún sabe que hay designios de albura…

 

V

Imperecedero estará en mi memoria

porque lo veré siempre abriendo los anales de la historia,

 recorrerá de nuevo los inmensos caminos

 donde convergen los más recónditos tinos…

 

VI

Poncho Bauer, admiro tu heroísmo,

 y trato de caminar tu camino de patriotismo

porque a los judas iscariotes

 se los hartarán sus comparsas zopilotes. 

 

 

***

 

I

Su corazón escuchó llorando

cuando Árbenz estaba renunciando.

A diez años llegó la dulce primavera,

 nuestra más gloriosa era…

 

II

Y es que con ternura y pasión

a ella le entregó su corazón.

Porque soñaba una patria feliz

 y no esta miserable y de triste matriz. 

 

III

Su alma en lágrimas bañada

 por la pérdida de esa presea truncada

estaba cuando en “Radio Nacional”

 escuchó el  amarguísimo final.

 

IV

Se descuartizaron los sueños

 y la patria entonces, tuvo varios dueños…

las sabandijas proliferaron

y los patriotas como Poncho, en el exilio terminaron.

 

V

Otros, en el camposanto

con su amargo llanto

volvieron al polvo eterno,

mientras la patria retornó al infierno.

 

VI

En su corazón aún late ese recuerdo horripilante

y la primavera continúa distante…

pero sabe que llegará a renacer,

como canto santo de turpiales, al amanecer.

 

 

***

 

I

El corazón de Árbenz aún palpita amoroso

por su patria, su terruño esplendoroso.

Así lo han dicho en las avenidas y calles,

en las aldeas, pueblos y valles. 

 

II

Y el insigne Juan José Arévalo con sus caminos

trazados para nosotros, para guiar destinos

 son cantos eternos de marimbas y auroras,

de tunes, de chirimías y de inspiraciones sonoras.

 

III

Son tantos los adalides eternos

que viven y que no supieron de infiernos,

excepto aquel que los judas construyeron

y que nuestra primavera destruyeron.

 

IV

Muchos ya se fueron, pero Poncho, el heraldo, el pregonero,

sigue por todos los rincones sincero

narrándonos la gloriosa historia

que atesora dulcemente en su memoria.

 

V

Alfonso Bauer es una antorcha sagrada,

una marimba melancólica y eternizada,

un numen glorioso de esta nación

a quien mucho como él, ofrendamos el corazón.  

 

 

 

***

 

 

I

Se alzaron encendidos de amor

para colocar a la patria en un trono de honor

 aquellos inmortales adalides

que invictos salieron en las lides.

 

II

El excelso heroísmo

derrotó al despotismo

 y en el corazón de esta tierra americana

emergió la Guatemala soberana. 

 

III

El júbilo brotó a borbotones

en los muchos corazones

 porque al fin la primavera

llegaba a esta sufrida tierra.

 

IV

Arévalo, Árbenz y Bauer, entre muchos más:

guiaron a la patria a la paz,

y los poetas entonces alzaron sus cantos

 y sus versos floridos y santos.

 

 

***

 

PONCHO BAUER

(1999)

Poncho Bauer

es un acorde

de marimba milenaria

que alza continuamente

su potente voz

para arrebatar

de las garras de la ignorancia,

apatía e indiferencia

aquellos diez años de primavera

cuando nuestra Guatechirimía

conoció por vez primera

el alba de la democracia,

 el pénsil de la soberanía

y el sueño resucitado. 

 


Tags: POESIA

Publicado por hameh0017 @ 9:35
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